
JARM es un paciente masculino de 69 años con antecedente de Diabetes Mellitus, niveles altos de colesterol en sangre, consumo de 20 cigarros al día desde los 18 años.

Inicio su padecimiento 6 meses previos a su consulta con dolor en ambas piernas al caminar 200 mts, que fue empeorando hasta no poder caminar únicamente dentro de casa, menos de 50 mts. Se lastimó la punta del 1er dedo del pie derecho que evolucionó hacia una lesión isquémica con datos de infección.
A la exploración física noté la ausencia de pulsos en la pierna derecha desde la arteria femoral y con el ultrasonido Doppler no se encontró flujo sanguíneo en ninguna de las arterias del pie, con salida de pus y fetidez en el 1er dedo. (Foto 1). Sus laboratorios mostraban un descontrol de su Diabetes con glucosa de más de 400 mg/dl.
Se diagnosticó: Pie diabético derecho y Enfermedad arterial periférica o insuficiencia arterial crónica.
Debridé el tejido infectado, inicié antibióticos y medicamentos para mejorar la circulación y de protección vascular para se solicitó una tomografía con medio de contraste para conocer el grado de extensión de la enfermedad arterial periférica y se envió a valoración por Endocrinología para el control de su glucosa.

Se obtuvieron las imágenes de la tomografía encontrando una oclusión de la circulación desde el origen de la arterial ilíaca común derecha y una más en la arteria femoral superficial (Foto 2, las flechas indicación los sitios de oclusión).
Se planteó la necesidad de realizar una cirugía de revascularización para abrir la circulación mediante cateterismo. Se realizaron estudios y valoraciones preoperatorias y se llevó al paciente a la sala de hemodinamia para realizar el tratamiento endovascular.

Se obtuvieron las siguientes imágenes en la arteriografía diagnóstica
Observamos nuevamente la oclusión de la arteria iliaca común derecha desde su origen.
Se realizó una angioplastia con colocación de un Stent con éxito técnico-
El paciente fue dado de alta 2 días después de la Angioplastía para continuar su tratamiento y curaciones de manera ambulatoria en nuestra clínica de heridas.

3 meses después del cateterismo en la pierna derecha se logró el cierre de la herida. Ahora el paciente camina 1.5 Km sin dolor y ha recupera su calidad de vida gracias a su excelente apego al tratamiento y el apoyo de su familia. (Fotos 9 y 10)

La insuficiencia arterial crónica que pone en riesgo de amputación una extremidad tiene un pronóstico sombrío. Sólo uno de cada 4 pacientes logra salvar su pierna. En manos de un experto se pueden lograr excelentes resultados.
Si tienes alguna lesión en los dedos parecida a este caso, no dejes que otro médico realice ningún procedimiento en tu pie sin antes la valoración de un Angiólogo y Cirujano Vascular. Contáctame esto es una urgencia real.