Definición:
Heridas en la piel generadas por la compresión del propio cuerpo durante tiempo prolongado principalmente en los sitios de apoyo natural como la espalda, glúteos o talones al estar acostados boca arriba.
Causas y factores de riesgo:
La causa de estas lesiones se conoce como daño por isquemia y reperfusión, que en otras palabras es la inflamación por interrupción temporal del aporte sanguíneo a las capas de la piel ocasionada por la compresión por más de 2 horas seguidas. Las personas que tienen poca o nula movilidad, postrados o pasan mucho tiempo en cama son los más susceptibles a este tipo de heridas. Otro factor que influye mucho es una mala red de apoyo familiar.
Síntomas y manifestaciones:
Inicialmente puede manifestarse como dolor de tipo ardoroso en las zonas de presión constante, puede acompañarse de una coloración rojiza. Si la compresión continúa se forman flictenas o ampollas que al romperse dejan expuesta la dermis o capas más profundas de la piel. La cercanía con la región perianal incrementa el riesgo de infección de estas lesiones y se manifiesta por exudado purulento, salida de líquido turbio, con fetidez, dolor de moderado a severo y coloración rojiza alrededor.
Tratamiento.
Es indispensable eliminar los sitios de presión con la movilización continua del paciente, al menos cada 2 hrs. Es de gran ayuda la utilización de almohadillas para la protección de las salientes óseas. Dependiendo de la extensión, la profundidad, localización y datos de infección se individualiza el manejo para cada paciente.
