Definición:
Conocida también como Insuficiencia venosa periférica, que incluye a las varices o venas varicosas como una de sus manifestaciones clínicas más conocidas. Se define como la incapacidad de las venas de las extremidades para conducir a la sangre de regreso al corazón, lo cual condiciona una acumulación excesiva de sangre desoxigenada no solo en las venas sino en todos los tejidos de las extremidades. Es una enfermedad exclusiva de las piernas, sin embargo, puede presentarse en los brazos, pero las causas son diferentes. Es la enfermedad circulatoria más frecuente en el mundo pues aproximadamente el 65% de la población la padece.
Etiología y factores de riesgo:
No se puede hablar de una solo causa o etiología de esta enfermedad, más bien, se presenta a consecuencia de varios factores fisiológicos y de nuestro estilo de vida. El más importante o de mayor peso para presentar esta enfermedad es el género femenino. Las mujeres, a diferencia de los hombres, tienen 4 veces más riesgo de padecer varices, debido al efecto de los estrógenos, sobre las venas, efecto que se incrementa durante el embarazo o con algún tratamiento hormonal anticonceptivo o de sustitución por menopausia. El segundo factor de riesgo en importancia es el antecedente familiar directo, si bien no es una enfermedad que se tenga desde el nacimiento, el tener una familiar directo con esta enfermedad aumento mucho el riesgo que tener insuficiencia venosa. Los factores de nuestro estilo de vida que pueden llegar a afectar el retorno se sangre en las piernas son: Presencia de sobrepeso u obesidad, pasar periodos prolongados de pie o sentados y no hacer ejercicio o ser sedentario.
Síntomas y manifestaciones:
Además de notar dilataciones venosas en las piernas, éstas se acompañan de la presencia de pesantez, ardor, dolor punzante, prurito o comezón, calambres, edema o hinchazón, que por lo regular es de predominio vespertino y mejora con al reposo y elevación de las piernas. Es muy variado el cuadro clínico, pueden existir únicamente venas pequeñas conocidas como arañitas vasculares y acompañarse de muchos síntomas o bien tener pocos o ningún síntoma, pero tener venas varicosas muy grandes.
Tratamientos:
El tratamiento siempre debe incluir cambios en el estilo de vida, seguir una serie de cuidados y recomendaciones llamadas medidas de higiene venosa. Se complementa con el uso de medias de compresión, especializadas, ya que existen varias marcas que no son adecuadas. Dependiendo del grado de enfermedad y las condiciones del paciente se valora la necesidad de realizar cirugía. También existen procedimientos de mínima invasión, endovenosos, con la aplicación de Láser, radiofrecuencia, pegamentos especiales o escleroterapia.
TIP: No te dejes engañar, la enfermedad venosa no es curable, no existen productos milagro. A pesar de la cirugía se debe de seguir con un tratamiento de por vida prácticamente.
Dr. Javier Hernández
