


Las compañías aseguradoras y los departamentos de salud laboral de las instituciones públicas tienen tabuladores con los cuales determinan el tipo y monto de indemnización en caso de la pérdida de una extremidad. Se toma en cuenta la causa, la edad del paciente y si fue la mano dominante o no.

Comentado esto, podría parecer muy frío o insensato ponerle un precio a una de nuestras extremidades, hay profesionistas o artistas que aseguran sus manos por millones de dólares, sin embargo, ante un escenario de riesgo de amputación de una extremidad por algún traumatismo, insuficiencia arterial o complicaciones de la diabetes, los costos de los tratamientos también nos podrían parecer desproporcionados e insensatos.
El costo de una atención en este tipo de escenarios no solo depende de los honorarios del médico, se debe de tomar en cuenta que al ser una emergencia las complicaciones son más frecuentes y no es posible saber la respuesta al tratamiento. Por eso es muy difícil tratar de dar un presupuesto aproximado a los pacientes y sus familiares en estas situaciones.
Siempre será mucho más barato prevenir y si requieres de un especialista no dudes en acudir, el tiempo es oro y en estos casos puede ser la diferencia que salve tu extremidad o tu vida.