


Los tratamientos hormonales como método anticonceptivo o para menopausia incrementan de 3 hasta 11 veces el riesgo de presentar una trombosis venosa profunda, ya que estos medicamentos interfieren en la función de las plaquetas y sistema de coagulación haciendo a la sangre más viscosa.
Se ha demostrado que hasta un cuarto de las mujeres en edad reproductiva con trombosis venosa profunda consideradas de causa desconocida realmente están asociadas al uso de anticonceptivos orales. Este riesgo es independiente al tiempo de uso y disminuye tan pronto se deje de tomarlos.

En los procesos de fertilización in vitro se utilizan dosis más altas de medicamentos hormonales para la estimulación de los ovarios. Por lo tanto, el riesgo de trombosis venosa profunda durante un embarazo producto de este tipo de terapia se incremento en un 50% comparado con un embarazo concebido de manera fisiológica.
Considero muy importante que antes de iniciar un tratamiento hormonal, cualquiera que sea su tipo, se tenga conocimiento de estos riesgos y, que si existen otros factores agregados como obesidad, tabaquismo o antecedente familiar de trombosis, se realice una consulta de valoración por un angiólogo certificado para poder ampliar el panorama, ayudarte a tomar una mejor decisión y así disminuir la posibilidad de presentar una trombosis en las venas de las piernas.