


El 60% de las fístulas para hemodiálisis tienen una durabilidad de 5 años, llegado ese tiempo, debido a las punciones repetidas y a los cambios que va presentando la pared de la vena, es posible que la vena se endurezca, se deje de percibir la vibración o frémito de la fístula y que ya no sea funcional para poder seguir con las sesiones de hemodiálisis.
Sin embargo, hay fístulas que pueden perderse antes de tiempo debido a una trombosis. Una trombosis es la oclusión de la vena de la FAVI por un coágulo de sangre que impide que se pueda seguir utilizando para las sesiones de hemodiálisis.
Esta trombosis suele deberse a malas técnicas de punción de la vena, a presión arterial muy baja, compresiones prolongadas sobre la vena o algún traumatismo directo sobre la fístula.
Suele no dar molestias y sólo se manifiesta con la pérdida de la vibración de la vena, la vena se percibe indurada y en pocas ocasiones puede acompañarse de dolor. Aunque esta trombosis de la fístula, en la gran mayoría de las veces, no representa una condición que ponga en riesgo la circulación del brazo, su función o la vida, es muy importante que se pueda dar un tratamiento oportuno para poder rescatar la fístula y que pueda seguir funcionando para las sesiones de hemodiálisis.
En estos casos, el coágulo en la fístula no se puede eliminar o deshacer con la aplicación de medicamentos como los anticoagulantes. Se requiere de una cirugía para destapar la vena y la extracción del coágulo.
Después de la cirugía se debe de dejar la fístula en reposo por 4 semanas y mientras tanto se debe de colocar un catéter temporal para hemodiálisis y así continuar con su tratamiento. una vez que la fístula se vuelve a usar y se determina que puede continuarse la hemodiálisis se retira el catéter temporal.
Para que esta cirugía tenga éxito y las posibilidades de que la fístula vuelva a funcionar bien sean mayores, se debe de realizar tan pronto sea posible.
Cuando las trombosis tienen más de 24 o 48 hrs., el pronóstico disminuye mucho, es por eso que es muy importante que el paciente que tiene una fístula para hemodiálisis esté revisando constantemente la presencia de la vibración de su FAVI y al no notarlo, acudir a consulta urgente con un angiólogo y cirujano vascular.
Se debe de intentar rescatar todo acceso vascular en paciente con hemodiálisis, porque la pérdida de uno de ellos representa una disminución de 5 años en su esperanza de vida.