Definición:
El sistema linfático se encarga del transporte y drenaje del líquido que hay entre nuestras células de todo el cuerpo llamado linfa o líquido intersticial. La afección de este sistema es una enfermedad crónica, progresiva e incurable caracterizado por la acumulación excesiva de linfa en las extremidades que condiciona edema o hinchazón. Se presenta con mayor frecuencia en las piernas y tiene etapas en donde el edema es reversible y etapas avanzada en donde es irreversible también conocida como elefantiasis.
Etiología y factores de riesgo:
Existen alteraciones cualitativas y/o cualitativas desde nacimiento en los vasos linfáticos, que, pueden ser hereditarias o no, a esto se le conoce como Linfedema Primario. Otras enfermedades o sus tratamientos pueden afectar el funcionamiento del sistema linfático, las más frecuentes son la enfermedad venosa crónica o venas varicosas, las infecciones repetidas de la piel y tejidos blandos como la erisipela o celulitis, cáncer, radioterapia o extirpación quirúrgica de ganglios linfáticos; a esto se le conoce como Linfedema Secundario.
Síntomas y manifestaciones:
El signo principal de esta enfermedad es el edema o hinchazón. En etapas iniciales pude ser incluso imperceptible, mejora o desaparece al descansar con las piernas o brazos elevados y se puede acompañar de un dolor leve y pesadez. En etapas avanzadas el edema no mejora con la elevación dela extremidad y suele haber ya cambios en la piel, se torna áspera, reseca, con descamación y puede haber cambios de coloración oscura u ocre.

Tratamientos:
El pilar del tratamiento es la terapia de compresión, que dependiendo del grado de enfermedad será elástica o inelástica. Pueden usarse medias de compresión o vendajes multicapas especiales. Se puede complementar con terapia de drenaje linfático y medicamentos que ayuden a mejorar el transporte y eliminación de la linfa. Existen también procedimientos quirúrgicos para mejorar el drenaje linfático.
